Concepto de Dios en el Islam

¡En el nombre de Alláh, el Clemente, el Misericordioso!
 

 

Se entiende que cada lengua tiene uno o más términos

que se usan en referencia a Dios y otras divinidades

menores, este no es el caso con la palabra Alá. Alá es el

nombre personal del verdadero Dios Único. Ningún otro

puede ser llamado Alá. Este término no tiene plural ni

género y demuestra su singularidad cuando se lo compara

con la palabra “dios”, la cual puede ser plural, (dioses) o

femenina (diosa). Es interesante notar que Alá es el

nombre personal de Dios en Arameo, la lengua de Jesús,

y también en la lengua Árabe.

Para el musulmán, Alá es el Todopoderoso, Creador y

Sustentador del universo, no tiene semejante y nada se

compara a Él. Los contemporáneos del Profeta

Muhammad le preguntaron acerca de Alá; la respuesta

vino directamente de Dios en forma de un corto capítulo

del Corán, que es considerado como la esencia del

Monoteísmo. Es el capítulo 112, que dice:

Di: “Alá es Único; Alá es eterno. Jamás engendró ni

fue engendrado; y no hay nada que se parezca a Él”.

Algunos no musulmanes alegan que el Dios del Islam es un

Dios rígido y cruel que demanda ser obedecido

completamente, que no ama ni es benévolo. Nada más

lejano de la realidad. es suficiente saber que, con la

excepción de uno , los 114 capítulos del Corán comienzan

con el verso: En el nombre de Dios, el más Clemente y

Misericordioso. El profeta Muhammad (La Paz y las

Bendiciones de Dios sean con él) dijo: “Dios es más

benévolo y ama más que una madre a su hijo”.

Pero Dios también es justo. Por eso, los malhechores

deben ser castigados y los virtuosos tendrán

generosidad y favores. En efecto, el atributo de

Misericordia de Dios está manifestado completamente

en Su atributo de Justicia. Los que sufren toda una vida

en la Causa de Dios y los que oprimen y explotan a otros

toda su vida no deben recibir el mismo tratamiento de su

Señor. Esperar el mismo trato sería como negar la

creencia en la responsabilidad del hombre en la Vida

Futura, negándose toda estimulación hacia una vida moral

y virtuosa en este mundo. Los siguientes versos

coránicos son claros y precisos en este sentido:

Por cierto que para los piadosos habrá jardines de

placer a la vera de su Señor. ¿Por ventura

consideramos a los que tienen fe como a los

pecadores? ¿Qué les pasa? ¿Qué manera de juzgar es

esa?

(Corán 68:34-36)

El Islam rechaza caracterizar a Dios en cualquier forma

humana o presentarlo a favor de ciertos individuos o

naciones basándose en su riqueza, poder o raza. Dios

creó a todos los hombres iguales; estos pueden

distinguirse y ganar Su favor únicamente a través de la

virtud y la piedad.

El concepto de que Dios descansó el séptimo día de la

creación, que Dios luchó con uno de Sus siervos, que Dios

es un conspirador envidioso en contra de la humanidad, o

que Dios se ha encarnado en un cuerpo humano es

considerado como blasfemia desde el punto de vista

islámico.

El uso de “Alá”, el nombre propio de Dios, es un reflejo

del énfasis islámico en la pureza de la creencia en Dios,

que es la esencia del mensaje de todos los enviados de

Dios; es por esto que el Islam considera la asociación de

cualquier divinidad o persona con Dios como un pecado

mortal que nunca perdonará, a pesar de que Él puede

perdonar todos los demás pecados. El Creador tiene que

ser de una naturaleza diferente a lo creado, porque si

fuese de la misma naturaleza, sería transitorio y

necesitaría de un creador.

Si el Creador no es transitorio, entonces tiene que ser

eterno, y si es eterno, entonces Su existencia no puede

ser causada por nada; y si nada causó su existencia, nada

fuera de Él causa que siga existiendo, y esto significa

que Él es Autosuficiente. Y si Él no depende de nada para

continuar su propia existencia, entonces ésta no puede

tener fin. Por esta razón el Creador es Eterno y

Perpetuo: “Él es el Primero y el Último.” Él es

Autosuficiente o, en términos coránicos, Él es Al-

Qaiyúm. Él crea no solo por producir cosas que existan,

sino que las preserva y es la causa final de todo lo que les

suceda.

Dios es el Creador de todo y el Guardián de todo.

Suyas son las llaves de los cielos y la tierra.

(39:62-63)

No existe ser viviente sobre la tierra cuyo sostén no

depende de Dios y cuya estancia y paradero transitorio

Él no conozca.

(11:6)

ATRIBUTOS DE DIOS:

Si el Creador es Eterno y Perpetuo, Sus atributos

también tienen que ser eternos y perpetuos. No puede

perder ninguno de Sus atributos ni adquirir unos nuevos.

Y si esto es así, entonces Sus atributos son absolutos.

¿Puede haber más de un Creador con tales atributos

absolutos? ¿Puede haber, por ejemplo, dos creadores

absolutamente poderosos? Si pensamos esto por un

momento veremos que no es posible.

El Corán resume este argumento en los siguientes

versos:

Dios no ha tenido ningún hijo ni hubo dios alguno

compartiendo con Él su divinidad. De ser así, cada

dios se habría apropiado de su creación y habría

prevalecido uno sobre otro

.

(23:91)

Si hubiera en el universo otras divinidades además de

Dios, ya se habrían arruinado (los cielos y la tierra).

(21:22)

LA UNICIDAD DE DIOS:

El Corán nos recuerda la falsedad de las alegaciones de

otros dioses. A los adoradores de objetos hechos por la

mano del hombre se les pregunta:

¿Adoráis a lo que habeis esculpido?

(37:95)

¿Adoptaréis acaso, en vez de Él, a patrones que no

pueden beneficiarse ni defenderse?

(13:16)

A los que adoran cuerpos celestiales se les cita la

historia de Abraham:

Cuando la noche lo cubrió, vio una estrella y dijo: “He

aquí mi Señor.” Pero cuando esta desapareció dijo:

“No adoro a los que desaparecen.” Cuando vio

despuntar la luna, dijo: “He aquí mi Señor” Pero

cuando esta desapareció, dijo: “Si mi Señor no me

ilumina, me contaría entre los desviados.” Más cuando

vio despuntar el sol dijo: “He aquí mi Señor, este es

mayor.” Pero cuando se hubo puesto, dijo: “Oh pueblo

mío, por cierto que no soy responsable de vuestra

idolatría. Yo me dirijo sólo a Quien creó los cielos y

la tierra; soy monoteísta y no me cuento entre los

idólatras.”

(6:76-79)

LA ACTITUD DEL CREYENTE:

Para ser un musulmán, que significa: “Sumiso a Dios”, es

necesario creer en la unicidad de Dios: que Él es el Único

Creador, Preservador, Nutridor, etc. Esta creencia de

por sí no es suficiente. Los idólatras sabían y creían que

solo el Dios Supremo podía hacer todo esto, pero esto no

era suficiente para hacerlos musulmanes.

La creencia en

Un Unico Dios se complementa aceptando que solo El

merece ser adorado.

¡Oh adeptos de las escrituras! No exageréis en

vuestra religión y no digáis de Dios sino la verdad.

Por cierto que el Mesías, Jesús, hijo de María,

solamente es el Enviado de Dios y Su Palabra, con

que agració a María, y un espíritu procedente de Él.

Creed pues en Dios y en Sus mensajeros, y no digáis:

“Tres”. Absteneos de ello y será mejor para

vosotros; porque Dios es un dios único. ¡Glorificado

sea! ¡Lejos está de tener un hijo!

(4:171)

Al obtener este conocimiento del Dios verdadero, la

persona debe tener fe en Él y no permitir ser incitado a

negar la verdad.

Cuando la fe entra al corazón, la persona experimenta

cierto estado mental que resulta en determinadas

acciones. La combinación de ese estado mental y sus

acciones es prueba de la verdadera fe. El Profeta dijo:

“Fe es aquello que habita firmemente en el corazón y es

manifestado con hechos.”

Primero, de entre los mencionados estados mentales,

está el sentido de agradecimiento a Dios, que se puede

decir, es la esencia de la Ibada (Adoración). El sentido

de agradecimiento es tan importante que el que no cree

en Dios es llamado Káfir, que quiere decir: “Uno que

niega la verdad,” “uno que es mal agradecido” y también

“un rebelde en contra del que lo creó.”

El creyente ama y agradece a Dios por la generosidad

que Él le ha mostrado, consciente siempre de que sus

buenas obras, físicas o mentales, nunca podrán ser

proporcionales a los favores divinos que ha recibido. El

individuo está siempre atento porque teme la ira de

Dios, no solo en Esta Vida sino en el Más Allá. Por eso se

entrega a Dios deseando Su agrado y le sirve con gran

humildad. Este estado mental no puede ser adquirido sin

estar consciente de Dios todo el tiempo. Acordarse de

Dios es la fuerza vital de la fe, si no, esta se marchita y

desaparece.

VERSOS DEL CORÁN

El Corán trata de desarrollar este sentido de

agradecimiento repitiendo frecuentemente los atributos

de Dios. Encontramos estos atributos en los siguientes

versos del Corán.

Él es Dios: No hay más dios que Él, Conocedor de lo

invisible y lo visible; Él es Graciabilísimo,

Misericordiosísimo. Él es Dios: no hay más dios que

Él. Soberano, Santísimo, Salvador, Pacificador,

Celador, Compulsor, Supremo. ¡Glorificado sea Dios de

cuantos copartícipes le atribuyen! Él es Dios,

Creador, Omnifactor, Formador. Suyos son los más

sublimes atributos. Todo cuanto existe en los cielos y

la tierra le glorifica, porque Él es poderoso,

prudente.

(59:22-24)

¡Dios! No hay más Dios que Él. Viviente, Subsistente,

a quien jamás rinde modorra ni sueño. Suyo es cuanto

existe en los cielos y la tierra. ¿Quién podrá

interceder ante Él sin Su permiso? Él conoce tanto su

pasado como su futuro, y ellos no conciben nada de

Su ciencia, sino lo que Él quiere. Su trono abarca los

cielos y la tierra, cuya custodia no le agobia, porque

es El Excelso, El Inmenso.

(2:255)

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~ por Esther muslima en 23 noviembre 2009.

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